Jeremy F. Kubik,1 Richdeep S. Gill,2 Michael Laffin,2 and Shahzeer Karmal

La obesidad se asocia con una prevalencia relativamente alta de condiciones psicopatológicas, que pueden tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida. La cirugía bariátrica es una intervención eficaz en la obesidad mórbida para lograr una pérdida de peso marcada y mejorar las comorbilidades físicas, sin embargo, su impacto en la salud psicológica aún no se ha determinado. Una revisión de la literatura identificó una tendencia que sugiere mejoras en la salud psicológica después de la cirugía bariátrica. La mayoría de las ganancias de salud mental probablemente se atribuyen a la pérdida de peso y las ganancias resultantes en la imagen corporal, la autoestima y el autoconcepto; Sin embargo, otros factores importantes que contribuyen a la salud mental postoperatoria incluyen la sensación del paciente de tomar el control de su vida y el apoyo del personal de atención médica. La salud psicológica preoperatoria también juega un papel importante. Algunos pacientes continúan luchando con la pérdida de peso, el mantenimiento y la recuperación, y la insatisfacción resultante con la imagen corporal. La psicopatología preoperatoria grave y la expectativa del paciente de que la vida cambiará drásticamente después de la cirugía también puede tener un impacto negativo en la salud psicológica después de la cirugía. El equipo de atención médica debe abordar estos problemas en el período perioperatorio para maximizar los beneficios de salud mental después de la cirugía.

Estas mejoras son más consistentes con la pérdida de peso y las secuelas posteriores, como el cambio en la autoestima, el autoconcepto y la imagen corporal. La salud psicológica postoperatoria también se ve influenciada por la sensación del paciente de tomar el control de su vida y por el apoyo físico y mental del personal de atención médica. No todos los pacientes bariátricos, sin embargo, experimentan ganancias de salud mental de la cirugía de pérdida de peso, que es probablemente atribuible a las reacciones de los pacientes a los resultados físicos no deseados comunes poscirugía: falta de pérdida de peso, recuperación de peso y cambios indeseables en la piel. Las expectativas de los pacientes de que la cirugía bariátrica indudablemente les cambiará la vida también puede provocarles una falla psicológica si no se cumplen las expectativas. El equipo de atención médica debe reconocer que las reacciones negativas a los eventos adversos se pueden acentuar en pacientes obesos que buscan cirugía ya que tienen una mayor prevalencia de angustia psicológica en comparación con los individuos obesos en la comunidad. La evaluación preoperatoria es, por lo tanto, fundamental para identificar y seguir a aquellos en riesgo de psicopatología persistente o que empeora después de la cirugía. También servirá para detallar la necesidad del cambio postoperatorio de comportamiento y estilo de vida y su efecto sobre la pérdida de peso. El seguimiento postoperatorio intensivo a largo plazo para evaluar y apoyar el cambio en el estilo de vida puede tener un efecto tremendo sobre la pérdida de peso y las comorbilidades físicas y psicológicas.